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Del Bisturí al Anzuelo

 
 

Miguel Dempere es un médico especializado en cirugía plástica que consigue su máximo estadio de libertad atrapando traviesos peces que, muy seguramente, terminan en su mesa junto a un buen vino y la mejor compañía.


Apenas era un niño cuando su papá lo llevó a pescar por las costas de nuestro litoral central. Era la primera vez que experimentabaMiguel DEmpere sensaciones que lo llevarían años después a amar el mar y todo lo que allí se consigue. “Yo era pequeño y pescábamos con caña y carrete. Mi papá pescaba por todo el litoral central, a veces simplemente nos montábamos en una roca y desde allí pescábamos. Recuerdo especialmente la pesca en Los Caracas”, replicó inicialmente.


“Recién graduado de médico, me compré una lancha y de allí en adelante he convertido este hobby en mi pasión. Cuando mis hijos estaban pequeños, cada fin de semana salíamos de viernes a domingo a navegar y a pescar”.


Dijo que la modalidad que está “in” para pescar se llama Jigging, también conocida como Pesca Vertical: “Es lo que estamos practicando ahorita. Se trata del uso de señuelos plomados que vienen con una pintura fluorescente y un anzuelo en la punta. Ese plomo se baja casi hasta el fondo del mar y con un movimiento vertical de la caña se van pegando los peces”.
Asegura Dempere que con esta técnica han pescado suculentos pargos y meros de buen tamaño, “hemos llegado a pescar como 20 peces de profundidad, es una técnica que no conocía, pero que definitivamente funciona muy bien”.

Algo importante es que siempre voy con pescadores expertos que llevan sus GPS en las lanchas. Es curioso, porque estos pescadores tienen sus puntos de pesca celosamente guardados. Es más, cuando vamos al punto, nuestro capital Joel Castro, quien tiene sus lugares secretos, no pesca si hay otra lancha cerca. El espera que la gente se vaya, porque esos puntos corresponden a zonas del fondo del mar donde están los sitios específicos y bien conocidos por él.


¿Conucos en el mar?


Sí. Como lo leen... El especialista explicó: “Cuando me lo dijeron no podía creerlo. El conuco de mar es una práctica muy novedosa y casi desconocida, pero también da grandes resultados. Para lograr hacer uno, vamos en lancha a un lugar donde sabemos que hay peces y, a un peso grande que generalmente es de concreto, se amarran largas ramas de bambú y gigantescas hojas de palma. Todo esto se siembra en el fondo del mar, en un sitio que se determina con el GPS. El conuco debe estar muy profundo, pues no se puede permitir que llegue a la superficie. De esta manera, el conuco queda sembrado en el fondo del mar. A los varios días, al ver esas ramas, los peces se acercan a la zona y se pueden pescar muy fácilmente. Me parece una práctica muy bonita, porque si bien es bastante artesanal, forma parte del ingenio humano. Quizás mi capitán me regañe si llega a leer esto, porque se supone que nadie debería saberlo”.


Mis mejores pescas


Comenta el entrevistado que pescar en Los Roques es siempre una delicia, sobre todo porque suele ir a la isla Bequevé, donde logra atrapar un pez llamado Loro. Asegura que los Loros son una exquisitez. “Peces blancos, casi transparentes, con un sabor que no tiene comparación”.


También reveló que otra gran experiencia la ha tenido haciendo pesca de río: “La pesca de río la hago en nuestro gran Orinoco, donde pescamos la Payara, un pez que cuando siente que ha sido atrapado por el anzuelo, lucha mucho para defenderse. De hecho, hacemos esta pesca con nylon fino, lo que significa un grado mayor de dificultad para el pescador y una oportunidad para que el pez pueda defenderse. La pesca de la Payara es internacional y muchos extranjeros vienen al Orinoco para vivir el momento. Quiero destacar que cuando nos adentramos en el río, nuestro pescador experto es un exejecutivo de una gran empresa trasnacional que al retirarse, decidió dedicarse a esta actividad”.

 familia dempere

“Otra pesca muy curiosa es la del calamar —aseveró- pues se pesca con un tipo de anzuelo que tiene a su vez muchos anzuelitos pequeñitos, especiales para calamar. De hecho, no sirve para ningún otro tipo de pesca. El calamar se enreda con esos anzuelitos y se puede sacar. Hace unos meses hubo una gran ribazón en el litoral, acción que sucede solo una vez al año, por lo que se convierte en una espectáculo único”.

 

“Siempre defiendo la pesca artesanal, pienso que hay que protegerla, de hecho estoy de acuerdo con la prohibición de la pesca de arrastre que acababa con todo. La pesca artesanal, por el contrario, es algo tan humano, equilibrado, bonito y ecológico, que verdaderamente vale la pena”, dijo finalmente.

 

VAN Y VIENEN


Un libro: LA SAGA AGENTE 007
Un lugar especial: Gatlinburg
Un cantante: Juan Manuel Serrat
Una Canción: My Way
Un Plato: Mero a la sal
Un momento inolvidable: Mis vacaciones en Vermont
Un recuerdo de infancia: Colegio Francia
En que cree: Amor
Un Sueño: Ganarme el Loto
Un Poste: La Ensaimada
Una playa: Bequevé (los Roques)
Infaltable: El Celular
Un aroma: Estée Lauder
Un animal: Delfín